lunes 31 de agosto de 2009

The International (2009)

Cada cierto tiempo el mundo se aburre de las exitosas películas de acción hechas en Estados Unidos y acepta ver una cinta con un aire más européo, como la clásica Ronin (protagonizada por un De Niro muy "cool"). Esta vez le ha tocado el turno a The International, una película de intriga que juega con la paranoia y la sensación de que el mundo entero es controlado por un puñado de banqueros poderosos con mentes diabólicas.

Clive Owen y Naomi Watts dan vida a dos agentes que intentan llevar a la justicia a un banco, el IBBC, buscando pistas que incriminen a esta institución financiera con una serie de asesinatos. Hay que destacar que la historia está basada en un escándalo real que involucró al banco llamado BCCI, acusado de los mismos tipos de crímenes. Como cinta de suspenso y espionaje tal vez se queda un poco corta porque casi podemos adivinar el final, pero hay que darle mérito por una escena de acción brillante y original dentro de una réplica de una conocida galería de arte y por su estilizada imagen y banda sonora. Hay que olvidarse de la exposición y el desarrollo de los personajes, pues la cinta comienza con una investigación ya en curso.

Recomendable para el que ama sus películas con una pizca de acción y unos diálogos cortos pero bien escritos. No recomendable para los que sólo buscan actuaciones dignas de un Oscar o películas que queden por siempre en el inconciente colectivo como un clásico. Sólo verla y disfrutarla, sin mayores expectativas.

Lobo.

jueves 30 de julio de 2009

Knowing (2009)

Había una vez un gran actor; joven y prometedor, descendiente de una línea de artistas, con un futuro brillante y un talento impresionante. Sus primeros papeles dieron fé de todo eso y más: su carisma personal y su buen trato con la prensa y el mundo del espectáculo dejó claro que algún día sería un hombre reconocido por el mérito de sus cintas y mucho más.

Varios años, millones de dólares y récords de taquilla más tarde, este mismo actor, Nicolas Cage, ya no tiene que preocuparse por elegir sus papeles, ahora prácticamente escriben el guión pensando en él. Basta con ver el afiche de la película Knowing: su nombre es lo único necesario para casi garantizar un rotundo éxito en las ventas de entradas en las salas de cine. ¿Lamentable? Que cada uno decida.

El señor Alex Proyas es famoso por dirigir películas con tono sombrío, donde hay una moraleja que aprender. Aquí, el mundo se acaba. Es imposible hacer algo más sombrío que eso. ¿Y la moraleja? Tendrán que ver la cinta para decidir. El personaje de Cage es un profesor universitario que descubre por accidente una clave, una especie de advertencia sobre el fin del mundo. ¿Se lo tomará en serio? Después de todo, él es un hombre de ciencia, no de superstición... La premisa de la historia puede ser un poco simple, pero la verdadera falencia está en la falta de otros personajes tan interesantes e intensos como el del señor Cage. La idea no es mala, pero ver sólo su nombre en el afiche es una clara indicación de que no habrá tiempo para otros actores en la cinta; esos momentos en que Nick no está en pantalla son raros y breves. Esto obviamente limita demasiado el rango dramático de la cinta, al dejarle toda la carga a él solo. Pero eso es sólo mi opinión.

Lo más impresionante es sin lugar a dudas el departamento de efectos especiales. Las tomas de los desastres son tan realistas (dentro de la realidad de una película) que me causaron más de algún escalofrío. Dicho eso, hay que advertir que hay un par de escenas bastante gráficas que son completamente necesarias para llevar al espectador a esa sensación de "¡Oh, rayos!" que es obligatoria si queremos aprobar el gran desenlace.

¿Es obligación verla? Sólo para los verdaderos fans de Nicolas Cage y los efectos especiales; no es una cinta que marque historia ni se convierta en un gran clásico del cine, pero tiene sus virtudes y no hay que desmerecerla. Recomendable para un público de mente abierta, amante del cine de palomitas.

Lobo.

domingo 26 de julio de 2009

Gake no Ue no Ponyo (2008)


Existen nombres que uno asocia a la grandeza del cine. Ciertos directores que no necesitan mayor promoción, de quienes me atrevo a ver sus películas ciegamente, porque sé que no me van a desilusionar. Hayao Miyazaki es uno de ellos. Todavía no ha realizado una cinta que no me guste.

Sentados en la sala de mi casa, con la compañía de una buena amiga y un montón de palomitas (rosetas) de maíz, nos propusimos ver Gake no Ue no Ponyo (algo así como "Ponyo en el acantilado"). Como era de esperarse, fue una hora y cuarenta minutos de pura magia y belleza, de aquella que sólo puede venir del estudio Ghibli. Por supuesto, hay que ser amigo del mundo animado y un seguidor de los cuentos de hada para poder disfrutar este viaje; es sólo para aquellos que son niños por dentro o por fuera y que no han perdido la capacidad de soñar.

Ponyo es una sirena con forma de pez dorado que sueña con ser humana. Su deseo crea un caos en el perfecto mundo marino y sus nuevos amigos terrestres sólo logran inspirarla aún más a convertirse en una niña, a pesar de los sacrificios que eso signifique. El viaje está lleno de escenas impresionantemente animadas, llenas de detalles exquisitos con ese sello visual que sólo el señor Miyazaki puede lograr: Ponyo corriendo sobre las olas gigantes, la aparición de su madre, el mundo submarino, todo es un deleite visual que se queda en la memoria del espectador.

Gracias a la alianza entre Disney y Ghibli, esta película debería recibir un poco más de atención en el mundo occidental, así es que no sólo los más fanáticos podrán verla.

Quizás suene como una reseña poco imparcial, pero para mi es una película del estudio Ghibli, y sólo por eso merece ser vista. Soñar con mundos mágicos nunca pasará de moda.

Lobo.

jueves 9 de julio de 2009

Watchmen (2009)


Cada cierto tiempo aparecen en cartelera películas que desafían todos los estereotipos creados por las antecesoras de su mismo género. Es lo que sucedió con The Dark Knight, que pasó de ser una cinta de un héroe enmascarado a convertirse en la nueva regla con que se medirán todas las películas de héroes desde ahora en adelante. Puedo decir con mucha alegría que Watchmen logra alcanzar esa marca y en algunos puntos incluso superarla.

Por motivos de tiempo no pude verla en el cine cuando se estrenó y ahora que la he visto en DVD me duele aún más, porque con lo impresionante de su fotografía, lo intenso de las escenas de acción y los impresionantes efectos especiales que tiene, debe haber sido un espectáculo mucho más interesante en la pantalla grande.

La novela gráfica original es casi una leyenda en el mundo del cómic y los fans no estaban muy entusiasmados con la idea de convertirla en una película, pero estoy seguro de que en este momento la gran mayoría se debe estar mordiendo la lengua. La cinta funciona, en todo aspecto, y sus más de 2 horas no son una pérdida de tiempo. De paso, a fin de este 2009 se espera la edición definitiva con más de 3 horas de película, incluyendo el segmento animado Tales of the Black Freighter, que salió a la venta como un DVD separado al mismo tiempo que el estreno de la película y que es una historia en cómic, dentro del cómic original.

Creo que el único problema con la película radica precisamente en lo especial de su contenido, ya que todo el tema de la "historia alternativa", la guerra fría y la amenaza nuclear suena como algo muy lejano para la mayoría de los jóvenes de hoy en día. Sugiero que todo mundo le eche una mirada a la novela original antes de ver esta cinta, porque de lo contrario quedarán en el aire un montón de interrogantes; no creo que sea obligatorio leer toda la novela para entender la película, pero sí debería ayudar bastante a los que no son tan entendidos en el tema.

De cualquier modo, es una cinta impresionante, en su banda sonora, sus efectos, su historia compleja, sus personajes aún más complejos, y sus referencias a otros trabajos. Me ahorraré una crítica muy extensa diciendo símplemente que la disfruté mucho y espero ver más adaptaciones de este mismo nivel.

Muy, pero muy recomendable.

EDITADO: Unas semanas después de ver la versión de cine, he tenido el gusto de ver el "Corte del Director", con unos 20 minutos más de película, incluyendo una escena dedicada a Hollis Mason que seguramente será la delicia de todos los fans. Aún más recomendable que la versión anterior. Disfrútenla.

Lobo.

jueves 28 de mayo de 2009

In Bruges (2008)

Dos asesinos a sueldo reciben órdenes de pasar unos dias en Bruges (Bélgica) a causa de un trabajo que ha salido mal; estando ahí los dos amigos se dedican a turistear, conocer gente, meterse en problemas y discutir sobre la importancia de la vida y la muerte, hasta que les toque rendir cuentas por sus crímenes. Ésa es la premisa que In Bruges nos presenta con una mezcla de humor negro, drama y personajes complejos. Es diferente, bastante novedosa, de ritmo rápido y de un final inesperado.

El impresionante trio de Farrell, Gleeson y Fiennes llena la pantalla con sobriedad; el elenco belga es divertido y la variedad de nacionalidades (en una ciudad turística) permite hacer toda clase de bromas racistas que se ríen de los prejuicios, pero casi sin ofender. Mi única queja es que el brillante personaje del señor Fiennes aparece muy tarde en la cinta, solo en el tercer acto. Para los amantes de la trivia, en esta cinta actúan 3 personas que también estuvieron en Harry Potter and the Goblet of Fire. ¿Quién fue la tercera persona?

Me encantó el lema de la película: "Dispara primero. Turistea después". Hermoso lugar, además, esta ciudad medieval de Bruges (Brujas).

Como buena cinta européa, su final es bastante impredecible y sólo queda recomendarla. Tiene muy pocas falencias según yo y merece un vistazo.

Lobo.

sábado 23 de mayo de 2009

Redbelt (2008)

Me encontraba con un buen rato libre anoche y junto al novio de una amiga decidimos ver una película; le pregunté qué tipo de cinta quería ver y él sugirió acción. Me basé sólo en el título para convencerlo de que ésta tendría bastantes peleas y artes marciales.

Artes marciales tiene; Jiu-Jitsu para ser específico. ¿Peleas? Creo que 2 sin contar una de entrenamiento. Por supuesto, yo ya sabía que no era una de esas tipo Jean-Claude Van Damme o Wesley Snipes; yo sabía exactamente que siendo una cinta escrita y dirigida por David Mamet, Redbelt no podía ser la típica película de acción donde la supremacía física del personaje principal determinaría si ganaba o no el campeonato/rescataba a la chica/mataba al villano/derrotaba a su archi-enemigo/etc. Estamos hablando de un nivel de cine muy superior a esas esterotipadas películas de artes marciales que en algún momento llegaron a plagar las pantallas grandes y chicas para deleite de algunos y sumo aburrimiento de otros. Me gustan las de acción, pero tengo gustos mas exigentes.

Redbelt (Cinturón Rojo) no es una película de peleas. Es el drama personal de un instructor de artes marciales llamado Mike Terry (Chiwetel Ejiofor) y el extraño universo de personas que lo rodean a lo largo de la historia, desde un actor de cine, a un usurero, una esposa maquinadora y unos promotores de peleas. En el fondo es una cinta sobre la lealtad hacia uno mismo, mantener lo que uno cree que es correcto sin importar las consecuencias. Es un poco difícil explicar la trama de esta cinta sin arruinar el final, pero les diré algo: mi amigo la vio esperando mucha acción y quedó fascinado con lo inteligente de la trama, lo inesperado del desenlace y el final feliz que no es exactamente lo que normalmente se espera de una cinta con una base de artes marciales.

La recomiendo pero sólo si están dispuestos a verla con una mente abierta, porque no es una cinta para todos los gustos, es de hecho un proyecto muy personal del señor Mamet, y así es como se debe apreciar: en forma personal.

Lobo.

martes 19 de mayo de 2009

Underworld: Rise of the Lycans (2009)


Para un fan de los vampiros y hombres lobo como yo, películas como Twilight son una especie de chiste; para un fan de los vampiros y hombres lobo como yo, Underworld: Rise of the Lycans es una especie de obra maestra. Estrictamente hablando no es la mejor película del género que se haya realizado (espero con demasiadas ganas la nueva The Wolf Man con Benicio del Toro), pero cumple con su tarea de ser un gran espectáculo visual lleno de colmillos, sangre y mucho, mucho pelo (¿alguien ha visto alguna vez un lobo calvo?).

Estrictamente hablando, es una precuela pues viaja al pasado de la historia sangrienta entre los hombres lobo (lycans) y los vampiros en el mundo de Underworld y Underworld: Evolution (las primeras películas que ahora son números 2 y 3, respectivamente). Como en toda franquicia moderna que se ha dado como resultado del éxito inesperado de una primera cinta, existen ciertas incongruencias y escenas que deberían ser exactamente iguales (vistas a modo de flashback) pero a pesar de esas imperfecciones logré disfrutar totalmente de esta nueva entrega de la serie: tiene mucha acción, sangre, bastantes luchas épicas entre los distintos clanes y un par de personajes memorables.

Sobre eso último, la hija de Viktor, Sonja, me pareció el personaje más aburrido de todos, pero la evolución de Lucian y la fuerza de Viktor (Bill Nighy) hacen que la experiencia sea disfrutable. De hecho, creo que el personaje del señor Nighy clasifica ahora como el más genial de los vampiros que el cine ha producido y me encantaría ver una cuarta película dedicada solamente a su personaje y su evolución como líder del clan. Así de impresionante es su aparición en pantalla.

Lobo.